Pirineos
Orientales: Con
una extensión de más de 2.000 km. cuadrados, casi 100 de frontera con Francia
y una naturaleza extraordinaria, conservada intacta durante siglos, el Pirineo
Oriental se ofrece como una opción singular y diferenciada del resto de
Navarra.
Aquí, donde el hombre conserva sus tradiciones más ancestrales, siempre
relacionadas con el pastoreo y la explotación forestal, encontramos
además las cumbres más altas, los bosques más frondosos y extensos, las foces más profundas y las especies faunísticas más raras.
Es
un paisaje diferente, de nieve, agua y sol que se deja descubrir poco a
poco en un viaje que muestra sus dos caras: normalmente la más dulce, y
a veces la más salvaje.
Casa Goizeder se encuentra a 6
Km de Roncesvalles, es un punto donde coinciden historia, arte,
monumentos y una gran belleza natural. Punto clave del Camino de
Santiago, en él se concentran tres de las cuatro vías
principales francesas. Podría decirse que debe gran parte de su
crecimiento al paso de los devotos en su peregrinaje a Santiago
de Compostela.
La
colegiata es el monumento de Roncesvalles por excelencia. aunque su origen
es incierto debido a la leyenda que lo envuelve, parece ser que hacia 1127
el obispo Sancho de Rosa y Alfonso el Batallador fundaron la iglesia,
hospital y Orden de Roncevalles, auque en 1132 se trasladó a su actual
enclave.
La
colegiata gótica alberga a la virgen de Orreaga, y en el claustro destaca
la sala capitular o capilla de San Agustín. En ella se encuentra la
estatua de Sancho VII el Fuerte, vencedor de la batalla de las Navas de
Tolosa.
Colegiata de
Roncesvalles
También
estamos a 20 Km de la
Selva de Irati, se dice que Irati es el mayor bosque
de Europa, después de la selva Negra alemana. De lo que no cabe la menor
duda es que es uno de los abetos - hayedales más extensos; hablamos de
una extensión de
12.000 hectareas llenas de abetos y hayas, arropadas por
por los de aézkoa y salazar.
Hoy abunda el la selva el jabalí, el corzo
y el gato montes. Pero es en el corazón de la selva donde se haya uno de
los parajes más bellos de Navarra: el pantano de Irabia, al que se accede
desde Orbaiceta.